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22 Octubre 2016
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Kilian Jornet reaparece en La Fully

A Kilian Jornet parece que no se le terminan nunca los retos. Hace menos de un mes volvía de una expedición en el Everest donde intentó coronar el techo del planeta dentro de su proyecto Summits of My Life. Aunque no pudo llevar a cabo el reto con éxito, volvía animado del Himalaya y con ganas de seguir haciendo alpinismo y montaña.
 
Le han bastado solo tres semanas en Noruega y en los Alpes para volver a las carreras de montaña: “Siempre tenemos el gusanillo de la competición”, explicaba Jornet que añadía: “Hacía mucho tiempo que no venía a La Fully, una prueba que siempre me ha gustado. Este año venía sin muchas expectativas, pero con ganas de probarme

Así, Jornet volvía a la Fully después de su última participación en 2008 con la intención de intentar batir su marca pero sin estar seguro del rendimiento, después de haber pasado un mes en el Himalaya. Hoy, en la prueba disputada en Suiza, Jornet ha terminado en cuarta posición con un tiempo de 30’33’’.
 
El kilómetro vertical es una de las especialidades de las carreras por montaña, la más rápida y explosiva. Consiste en un único ascenso de 1.000 metros de desnivel positivo que hay que superar con el menor tiempo posible. Generalmente, los 1.000 metros de desnivel discurren en un circuito de entre 3 y 5 kilómetros. Sin embargo, todo cambia en La Fully, que es sin duda la prueba de kilometro vertical por excelencia por su trazado excepcional. Y es que los 1.000 metros de desnivel positivo se aglutinan en poco menos de 2km. Una pendiente del 50% en la mayor parte del trazado permite un ascenso rápido, siguiendo una línea férrea de una antigua vagoneta que servía para transportar las uvas de los viñedos de esta parte del valle del Valais.  
 
En este circuito agónico se han firmado ya varios récords del mundo, como el que el mismo Jornet ostentó varios años o el vigente hasta ahora, de Urban Zemmer (29’42’’). En mujeres, la francesa Christel Dewalle también batía el año pasado la plusmarca y la dejaba en 34’44’’. Este año no ha habido récord, pero el espectáculo ha sido el mismo en una prueba que agota su cupo de 600 inscritos en pocos minutos.
 
Desde las 8 de la mañana los atletas han ido enfrentándose uno por uno a la subida. Al mediodía salían los principales favoritos; Kilian Jornet y los italianos Urban Zemmer, Marco de Gasperi y Nadir Maguet. Jornet empezaba fuerte en la primera rampa a través de los viñedos del Valais. La vía de la vagoneta escarpaba el valle y Jornet, con palos y sin camiseta, seguía escalando por los raíles.
 
Sin embargo, hacia la mitad del recorrido, pasado los 600 metros Jornet empezaba a sentir pesadez en las piernas, obligándole a bajar ligeramente el ritmo. A pesar de intentar remontar en la parte final, Jornet sabía que el preciado crono sub 30 se le escapaba, pero aun así llegaba contento a la línea de meta. Paraba el crono en 30’33’’ y explicaba: “¡Hoy ha sido un día duro per gratificante! Me he encontrado muy bien al principio pero hacia la mitad del recorrido he visto que me pesaban las piernas y que sería complicado hacer una buena marca. Hace menos de un mes volvíamos del Everest y hoy participo en una prueba rápida como la Fully. Esta versatilidad es lo que me gusta y me sigue motivando para estar en la montaña”.
 
Finalmente, victoria para Nadir Maguet (30’17’’), seguido del mítico Urban Zemmer (30’28’’) y Marco Moletto (30’28’’), Jornet, que no se plantea otras carreras esta temporada para poder centrarse en la temporada de esquí de montaña abrazaba contento al joven Maguet en la línea de meta. Al final, decía, lo importante es pasarlo bien.