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16 Febrer 2009
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Freeride Trail

Allí donde hace años sólo pasaban montañeros, pastores o guardas forestales ahora pasan volando las zapatillas más ligeras. Algo tan simple y natural como es correr se convierte en una experiencia alucinante cuando se practica por la montaña y puede ser uno de los deportes en la naturaleza más al alcance de la mano o de los pies.

Correr por montaña supone un nuevo escalón, un nuevo intento de superación humana, convertido en una auténtica especialidad que requiere unas técnicas específicas y un control mental que sólo da la experiencia.


En principio se trata de algo tan simple como hacer en 6 horas un recorrido que andando se hace en varios días por ejemplo. Pero cada sendero, cada montaña tiene su particularidad.

El desnivel de las subidas apenas deja correr, la zancada se acorta enormemente y el avance es mínimo.

En las alturas el oxígeno es menor y cada bocado de aire se hace más difícil. Las bajadas pueden hacer rodar al más intrépido si controla sus apoyos.

Avanzar por la nieve impone un mayor esfuerzo muscular, y cada instante, cada trozo de terreno tiene su sorpresa.

El terreno puede ser uno de los aspectos más importantes y decisivos al correr por montaña. Es importante adaptarse a un suelo irregular, a saltar entre piedras e incluso treparlas, a correr o deslizarse por nieve y a buscar los mejores apoyos en las bajadas.


En España ya se organizaron competiciones a principios de siglo cuando, en la década de los 20, el club de montaña Peñalara realizó una serie de marchas competitivas como la de los Tres Refugios o la Copa de Hierro.

Desde mediados de siglo también se vienen realizando rallies de montaña en Cataluña, pruebas de autosuficiencia con unos controles intermedios que se realizan por parejas.

Pero en realidad se vienen organizando carreras con regularidad desde hace algo más de una década y el primer ultramaratón de montaña español fue en 1995.


En el resto del mundo hay muchas y muy importantes pruebas con miles de participantes con desniveles o distancias que sorprenderían a cualquiera. ¿Quién no ha oído hablar del famoso Ultra-Trail du Tour du Mont-Blanc?: 160 kilómetros de carrera con más de 9.000 metros de desnivel positivo y mas de 2.500 participantes.

¿Qué es la carrera al natural?

Pero, al final ¿qué es la carrera al natural? El término carrera natural intenta definir la actividad de correr por caminos, sendas, pistas forestales, vías verdes... Donde rara vez se cruzan tramos asfaltados o cementados... Donde de vez en cuando hay que vadear un pequeño arroyo o curso de agua...


Donde los desniveles pueden o no ser acusados, pero siempre hay continuas subidas y bajadas, que quizás obligan a andar más que a correr... Donde no se descarta la presencia de barro, arena, quizás nieve... Se corre a pleno sol por terrenos despejados o a plena umbría de bosques... No se hacen series, ni cambios de ritmo programados; sino que se corre por sensaciones.

Los que no hablan nuestro idioma lo llaman running trail o ultratrail cuando la distancia es de echarse las manos a la cabeza. Sin embargo, la carrera natural es algo más que eso, es una forma de pensar, de sentir y de disfrutar de la carrera a pie.